Aunque lo dejamos para más tarde o no queremos pensar en ello: La prevención del cáncer de intestino debe preocuparnos a todos. La prueba médica es lógicamente un asunto sensible y intimo, pero puede salvar vidas.

Como para el cáncer intestinal no hay un cuadro clínico común, porque puede tener muchos síntomas diferentes, a menudo no es diagnosticado o se detecta demasiado tarde. Para la detección precoz del cáncer de intestino es importante que los pacientes a partir de los 50 años hagan chequeos preventivos. Esto permite al médico evaluar el riesgo de cáncer de intestino para que en caso de duda pueda hacer más pruebas.

El chequeo preventivo consiste en una exploración manual del recto y una prueba de laboratorio de sangre oculta en heces. Cada 5 años hay que hacer una colonoscopia completa.

Según el conocimiento actual de la ciencia también una vida saludable ayuda de disminuir el riesgo de cáncer de intestino. Algunos de estos son:

  • Una dieta integral con muchas verduras, un poco de fruta, pescado y carnes de aves biológicos, aceites con ácidos grasos no saturados como aceite como aceite de cardo, lino, oliva o girasoles
  • Pocas grasas de origen animal y carne roja muscular
  • Una defecación regular
  • Peso corporal normal
  • Mucho movimiento y deportes en el día a día
  • Evitar de fumar y evitar un consumo excesivo de alcohol

Con estas medidas no es posible eliminar del todo el riesgo de cáncer de intestino porque a parte de la predisposición genética puede haber más factores desconocidos. Por este motivo un chequeo preventivo es también importante para personas que viven de manera saludable.

publicado en la revista Fuerteventura Magazine HOY